Casas Francesc Sert y Eusebi López
La vinculación de Enric Sagnier con la montaña del Tibidabo no se limitó a la construcción del templo que corona su cima, sino que también lo llevó a tomar parte en la operación urbanística promovida por el industrial farmacéutico Salvador Andreu en la vertiente que da a la ciudad. Este destacado prohombre barcelonés encabezó la Sociedad Anónima El Tibidabo, que adquirió la finca rústica denominada Frare Blanc, abrió allí una serie de calles articuladas en torno a la avenida del Tibidabo y procedió a urbanizarla a base de chalets de alto standing. Sagnier trabajó activamente en esta ciudad jardín, al igual que otros arquitectos modernistas, como Puig i Cadafalch, Adolf Ruiz o Joan Rubió i Bellver.
Este conjunto, formado por dos chalets similares situados en un gran solar y atribuidos a Sagnier, consta de dos construcciones de reminiscencias clasicistas, en una línea que el arquitecto desarrolló sobre todo a partir de la segunda década del siglo xx, aunque sabemos que éstas ya estaban acabadas en el año 1906 porque los propietarios lo manifestaron en sendas instancias presentadas en las oficinas del Ayuntamiento. Las familias, emparentadas entre sí, formaban parte de los estratos más elevados de la sociedad barcelonesa del momento: los Sert eran poderosos industriales textiles (de sus filas salió el famoso pintor Josep M. Sert), mientras que Eusebi López Díaz-Quijano era sobrino del marqués de Comillas.
Las construcciones se inspiran en la arquitectura francesa, en este caso en una versión próxima al clasicismo de los luises. Los elementos formales prácticamente estandarizados de las fachadas se articulan para dar lugar a unos volúmenes que, leídos en clave de imagen urbana, aspiran a transmitir unos valores de nobleza y tradición, mientras que los interiores están más adaptados a una vida doméstica
y de relación social.
-
año
1905-1906
-
Población
Barcelona
-
Dirección
Av. del Tibidabo, 44-46

